miércoles, 1 de julio de 2009

cuidando sobrinas


_¡Bajate de ahí que te vas a caer!
_¡Sacate eso de la boca que estaba en el piso!
_¿Cuantas veces te tengo que decir que no se toca?
_¡Bajate te digo!
_¡Mira, te caes y encima te fajo!
_¡O juegan juntas sin pelear o se va cada una a un rincón!
_¡Prestaselo un rato así se deja de llorar!
Ese es el repertorio que se acuñó en mi durante la infancia. Frases que odié cuando eran dirigidas hacia mí y que por alguna razón estuve vomitando toooda la tarde sobre mis tres adorablemente inquietas sobrinas. En mi defensa... mmm... en algún momento me he transformado en uno de aquellos viejos chotos.

2 comentarios:

alejandro aparicio morales dijo...

desafortunadamente vivimos esas limitaciones
pero cuando crecemos
nos tornamos igual
y la historia se repitira
que alegria que esto sera para siempre
(ironia)


saludos


adios

Deborah dijo...

lindo es el amor que le tenemos a esos viejitos que nos siguen los pasos ..Que no daria yo por escuchar mi nombre de la boca de mi abuelo o mi tio..Otro besote lindo...Alejo ,como estas ?